8 comentarios para “algunos túneles de la maternidad, hoy”

  1. vittorio

    Tessa, sería interesante que entrevistaras a una madre francesa o alemana para saber si allá existe esta obsesión por la crianza que hay acá o cómo manejan el tema, porque es impresionante lo diferente que son los niños allá, cero rompehuevos, muy calladitos, un placer. Allá el mundo es de los adultos. Hace unos meses en Versailles una niña de unos siete años se me cruzó por adelante y me hizo detener la marcha, y automáticamente el padre, que caminaba a unos metros, le dice a la niña: “pardon, monsieur”, y la niña repitió: “pardon, monsieur”, me pareció algo increíble y genial.

  2. Nilda

    por eso hay un psicoanalista que escribio de anciano en las epocas posguerra (de las grandes guerras) que no hay que buscar a la madre buena, sino a la madre “suficientemente buena”. A ud. madame, le encantaria leer lo que dice, Se llama Winnicott y para que estan los libros, existiendo la wikipedia.Su obra fue original; centró sus estudios en la relación madre-lactante y la evolución posterior del sujeto a partir de tal relación.
    A partir del nacimiento no se puede decir que el neonato o bebé es una unidad psíquica. Durante el primer año de vida, la diada madre-infante constituyen una unidad. La madre es el primer entorno del infante. Si todo recién nacido sano tiene una tendencia innata a desarrollarse como una persona total y creadora, ha de poseer sin embargo un entorno inicial como base para tal desarrollo. En los primeros meses de vida (especialmente durante el período de la lactancia), el entorno es casi sinónimo de la madre. En ese momento, la intervención del padre está mediatizada por la madre y, en un primer momento, el padre cumple la función de favorecer al entorno: el padre interviene ayudando a la madre y preservando a la diada madre-lactante, aportando a la madre (en cuanto entorno) sentimientos de seguridad y de amor que ésta transmite al hijo.

    Sin embargo, bien observa Winnicott que un exceso de apego entre la madre y el hijo es patológico; la preocupación maternal primaria suele ser espontánea, lo que importa es que en ella se dé un equilibrio entre una madresuficientemente buena y una “madre banalmente dedicada” al niño. Una madre suficientemente buena es aquella que es capaz de dar cabida al desarrollo del verdadero yo del niño, es decir acoger su gesto espontáneo, en el sentido de lo que el niño quiere expresar, e interpretar su necesidad y devolvérsela como gratificación. A partir de la frustración va emergiendo en el niño un falso yo, que tiene función adaptativa, como una suerte de acercamiento a un principio de realidad. Este Falso Yo puede darse en diferentes grados, desde el menor que correspondería a un tipo de adaptación a las normas sociales, hasta grados más patológicos que se alejan de lo intrínsecamente propio del sujeto, como mera adaptación.

    La madre en un principio debe Ilusionar al bebe para Desilusionarlo gradualmente. Esto quiere decir que el bebé, ante su necesidad de comer, es acogido por la madre y ésta le ofrece su pecho para alimentarlo, de tal modo que se dispone una situación donde el lactante tiene la ilusión de que el pecho fue creado por él y que es parte de él. Pero a medida que la madre lo desilusiona o lo desgratifica, el bebé va percibiendo que no es uno con la madre, disponiéndose a entrar en contacto gradualmente con la realidad y su subjetividad.

    Como consecuencia de tal equilibrio, el infante percibe la medida de su dependencia y adquiere la capacidad de hacer notar sus necesidades al entorno. Todas sus potencialidades se irán desarrollando e irá descubriendo gradualmente la inexistencia del carácter unitario con la madre, con el efecto concomitante que de ello se deriva, el hecho de que la madre deja de parecerle “perfecta”.

  3. Veterana

    Aleluya! Nos hemos reencontrado con la mejor Tessa de la primera época
    Este tema va a dar para rato
    Felicitaciones

  4. Ana

    Comparto totalmente la opinión de Veterana. Qué alegría, Tessa is back!

  5. rebnhard

    que lindo que estuviste en versailles vittorio contanos un poco mas por favor. mis hijos no rompen las pelotas.

  6. Veterana

    Vittorio, ya el hecho de que en Versailles se haya cruzado en tu camino una niña francesa autentica avec son pere en lugar de las hordas de chinos y japoneses habituales es digno de figurar en este blog jajaja

  7. pepitalapistolera

    Me encantó el último párrafo, porque todos lo vemos cada vez que vamos al súper, a las mamis explicándoles a un cada vez más chico pendorchito todo lo que van a hacer como si éste se las exigiera.

    El resto es viru viru…el que quiera tener un hijo lo va a criar como quiera o pueda.

  8. cavernícola

    Interesante aporte. Muy de acuerdo en general, solo disiento en una cosa:”hoy tener un hijo significa que vas a tener que verle la jeta a alguna psicóloga”. Nadie te obliga, si le “ves la jeta” es porque querés o porque te dejaste embaucar.
    Vittorio, te recomiendo ver la magistral película Caro Diario, de Nanni Moretti, donde podemos ver que la dictadura de los hijos sin límites sobre los padres culposos no es un invento sudaca. Acá también de vez en cuando te podés cruzar con un crío bien educado de vez en cuando, pero eso no tiene valor estadístico.

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