Oración por las madres muertas

En estos tiempos navideños me acuerdo mucho, bastante, de la mujer de 35 años que iba manejando con sus hijos de dos y cinco años y murió aplastada por un árbol. Esa mujer, que podría haber sido yo, murió en el acto cuando se le cayó un árbol en la cabeza de su Peugeot 206. Sucedió hace un año, ella manejaba por enfrente del Club Lawn Tennis. Me acuerdo de ella, bastante, e imagino que su espíritu está todavía sobrevolando la calle Eduardo Couture. A su espíritu estafado no le será fácil irse lejos, irse… abandonar a sus bebes. Pienso en el espíritu de esa mujer y rezo por su locura.

Prefiero esa locura a la de la madre del bebe que se ahogó en la piscina de su casa, cerca de la mía. Sucedió hace tres años, un niño de un año y medio. Cada vez que paso por la cuadra me acuerdo de esa mujer y se me pone la piel de gallina, supe que vendió la casa y se mudó a un balneario. La saludo y me saco el sombrero, del horror, la concreción de mi peor pesadilla. Una oración por ella.

3 comentarios para “Oración por las madres muertas”

  1. Liliana

    Pobres madres. No hay palabras para tanta tragedia

    Muchas oraciones para ellas.

    Un abrazo

  2. diego

    Estaba con mis hijas estacionando en la esquina y se palpaba algo en el aire. Bajamos del coche. No sentimos ruido. Ya estaba el árbol encima y alguien ya había visto la situación y acababan de sacar a los niños y llevárselos. No me quise acercar, alguien me dijo que la madre estaba allí y llegaban los bomberos para tratar de sacarla.

    Fue algo completamente bizarro, irreal, pero de una sincronicidad tan contundente y horriblemente simple, que me dejó seco la reacción. No había ya nada que hacer, más que poner la atención en la reacción de mis hijas y tratar de asimilarlo de alguna manera.

    Mi hija mayor me pregunta cada tanto por esa madre y esos niños y Dios y el Cielo y ¿adónde van?. En su corta vida, ya agregó un capítulo en el catálogo de cómo un niño puede perder a su madre.

    Una oración por ellos.

  3. Margarita

    Y ahora se murió Clarita.

    Con su eterno optimismo.

    Con su gran sonrisa.

    Con mellizos de un año.

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